Octubre de temblores e insurgencias

…ESTAMOS EN GUERRA

El mismo gobierno que “ni bien electos” exoneró de aranceles la libre importación de yates de lujo, acaba de amenazar en boca del mismo García: “Las protestas no pasarán, se combatirán con las armas de la democracia”. Debió decir “timocracia”.

Sin embargo, su putrefacto 14% de aceptación encuestal, (ojo: 3% en la sierra sur) le erosiona toda credibilidad y respetabilidad. Y como no podía ser de otro modo, las protestas no solamente se mantienen, sino que se repotencian en calidad y cantidad, constatándose por enésima vez que la genuina oposición no está en el congrezoo ni en la partidocracia adscrita, sino en el campo de batalla urbano y rural.

Ante este escenario social, tan épicaménte arrebatado, tocar el autodescalificado tema de la oposición formal, equivale a conjugar lo histórico con lo farandulero. Entiéndase que entre los Sucaris, Anayas y Torres Caros (que iba a ser “vicepresidente de La República” con Ollanta) y los Tongos, Magalis y cabritos de la TV, hay escasa diferencia, con el perdón de los segundos.

La republiqueta globocolonial está cada vez más cercada en esta guerra de resistencia antineoliberal, anti-extranjera (y singularmente antichilena).

En el sur costeño batallan los cholos tacneños y moqueguanos contra el libre saqueo de la Souther (cuya rentabilidad récord a llegando al fantástico 82%). A los pies del Misti las cooperativas agrarias arrinconan la gobernación regional y colonial que pretende entregarlas a consorcios chilenos. En Apurímac, la Xtrata parece un “Fuerte Apache” amenazado por las indiadas de Ñahuinlla, Pamputa, Challhuahuacho. En Ayacucho la presencia militar gringa tuvo que replegarse. En el Cusco selvático Camisea tiene que laborar bajo protección militar-policial. Ni hablar del oriente amazónico, en donde las etnias cobrizas no sólo se han tirado abajo los DL’s hortelaneanos y extranjerizadores de la selva, sino que bajo liderazgo de un tipazo como Pizango, tranquilamente, podrían emular la gesta de la poderosa CONAIE ecuatoriana que en los 90’ se tiró a tres presidentes tan miserables como “nuestros” García, Toledo y Fujimori. La sierra norte no se queda atrás: la captura de comisarías (al estilo Andahuaylazo) en Huamachuco, San Ignacio y Oyón, lo certifican. Asimismo, los ronderos ayabaquinos han impedido que la Majaz siga libresaqueando las entrañas de la Pachamama; la mina está paralizada inclusive con su contingente armado. Agréguese la resistencia perenne de los cocaleros, así como de los sindicatos pesqueros ante la chilenización de los puertos…

Ante todo esto, García, por más que rabie, gesticule y amenace; la derrota criolla está cantada, aún dando “licencia para matar” a sus mercenarios de las FFAA y FFPP. Estamos en guerra.