¡No hubieron “Policías Secuestrados” sino un “tratado de No Agresión, ni Provocación Mutua”, roto por la DIROES
AMAZONAS: EL HONOR AHUAJUN Y DESHONOR CRIOLLO COMIENZA A DESVELARSE


“Dios nos libre del furor de los indios, que cierto es de temer cuando pueden efectuar su cometido”(Cieza de León)

A medida que discurren los días, los entretelones del “Amazonazo” van sorprendiendo más y más. Por ejemplo, ahora está corroborado que los 37 “policías secuestrados” por los compatriotas aguarunas en la prov. de Condorkanki, no lo estuvieron a raíz de la crisis del Viernes 5 de Junio, sino desde hacía 23 días atrás y que, en verdad, JAMAS ESTUVIERON SECUESTRADOS. No, señor: lo que hubo fue un estatus quo suscrito mediante “Tratado” entre el Jefe de la guarnición o “fuerza de ocupación” de la DIROES, Mayor Wellington Gómez Medina (fallecido) y los Apus del “Comité de Lucha y Resistencia de la comunidad de Cusu Grande”, que se halla a orillas del Marañón, a una hora del puerto fluvial de Imaza.

Al respecto, he aquí las declaraciones de un efectivo de la DIROES, rescatado de esa zona, que por obvias razones evitó dar su nombre: “El 13 de mayo último, en Cusú, lugar en donde se halla la Estación Nro. 6 de bombeo de Petroperú, el destacamento de la DIROES ahí acantonado, al mando del My. Gómez, suscribimos con los nativos un ‘Acta de Compromiso de No Agresión NI PROVOCACION MUTUA’. Así se mantuvo la situación desde el inicio de la paralización selvática dispuesta por la AIDESEP”.

Fue, entonces, la DIROES (entiéndase, el Estado Criollo) el que rompió el Tratado: La “no provocación y no agresión”, habida cuenta de los sucesos de Bagua, en donde los primeros muertos y heridos fueron reservistas ahuajun’s. Por supuesto, ante un Estado sin noción de honor (baste fijarse en su actitud rastrera ante Chile), la violación de lo tratado no constituye problema moral alguno… pero no así para las etnias jíbaras (ahuajún’s, huambisas y achuar, cuyos ancestros guerreros fueron resaltados en la antropología occidental como los “temibles cazadores de cabezas”), las cuales tienen un altísimo sentido del honor, por ende, de la palabra empeñada. Y, pues, con toda lógica, si la DIROES rompía el pacto, ellos debían reaccionar. Inmediatamente el Destacamento DIROES fue copado y capturado por sorpresa, luego de ser cercado por guerreros ahuajún’s premunidos mayormente de lanzas, cerbatanas, flechas y una que otra escopeta de caza. Sépase, asimismo, que en dichas comunidades, existe la cultura, propia de un pueblo guerrero y cazador, del “servicio en la milicia”, o sea en el cuartel. No debe extrañar, por consiguiente, que entre ellos el porcentaje de licenciados (reservistas), en gran parte veteranos del Cenepa, sea bastante alto.

Es así que, al anunciarse por las radios la muerte del histórico dirigente ahuajún, Santiago Manuín Valera (que luego, al día siguiente, se supo que en verdad estaba herido de 7 balazos, en estado crítico), se decidió entonces el ajusticiamiento de los PRISIONEROS DE GUERRA, que efectivamente ya eran –en dicha coyuntura- los DIROES capturados. Entiéndase que el trasfondo sociocultural de tal conflicto era el de CHOQUE DE CIVILIZACIONES, entre la Nación Ahuajún y el Estado Colonial Criollo.

Resulta, asimismo, contraproducente (por no decir estúpido) que ese Estado ensalce como si fueran “héroes” o “mártires” a los 24 policías mestizos (inclusive muchos con “cobrizidad evidente”) fallecidos al servicio del vendepatria García y las transnacionales, cuando en el fondo mismo sus familiares –más allá de estar apesadumbrados- saben perfectamente que no fue nada honorable servir en el bando que lo hicieron. Están, pues, en similar caso que los policías muertos en Andahuaylas “por defender a Toledo”. De ahí la explicación del porqué, en el velorio de sus deudos, los parientes de los policías occisos increparan y reclamaran a viva voz a García y sus ministros por la nada honrosa mortandad policial.

Bueno, algo inútil de recapacitación para una Institución Policial tan acojudada que hasta ha condecorado a los tombos “héroes del desalojo del Mercado Santa Anita”… ¡con “himno de Santa Anita” y demás alcahuetería!.

Definitivamente, la Republiqueta criolla agoniza, con ella sus FFAA y FFPP en bancarrota moral y material.

Y en Amazonas, nuestros compatriotas ahuajún’s acaban de dar una lección de valentía a todo el resto del pueblo peruano y a los demás pueblos originarios de Abya Yala.

   
 

El nuevo rostro de la guerrilla senderista del VRAE
LOS NIÑOS DE LA GUERRA... Y EL FIN DE LOS YANAHUMAS


En plena batalla popular amazonense en Bagua, la guerrilla del VRAE acribilló un helicóptero de las fuerzas represivas. Es decir, convergieron las insurgencias etnicistas y clasistas contra el enemigo común criollo pro-extranjero. El nuevo rostro de Sendero, comandado por los quispes, puede prometer mucho.

Miente Nicolás Lúcar cuando se ufana que su reciente reportaje (Punto Final) sobre la guerrilla afincada en el valle del río Ene (conformante con el Apurímac de lo que se denomina ahora como “VRAE”), constituye “un logro inédito en el periodismo televisivo”. ¿Acaso no recuerda aquel reportaje de la BBC londinense (que no solo es radio, sino también TV), efectuado en 1990 desde las alturas de Huancavelica, cuya imagen más emblemática fue la de unos niños pastores de alpaca retozando con su AKM a la bandolera entre el ichu y las imponentes moles cordilleranas de paisaje de fondo? Por supuesto, la dictadura fujimontesinista de entonces censuró (salvo los retazos parciales que por ahí lograron filtrarse para la TV local) el reportaje que paradójicamente fue mucho más conocido en Europa.

Claro que nada quita que, efectivamente, el reportaje de “Punto Final” es, en su intención, meritorio en medio de la desfiguración de la información social en el país. Pero, es obvio, también, que los tijeretazos mostrados han sido “editados” coordinadamente con el CCFFAA y el Consejo Nacional de Inteligencia; cómo no, también, con el visto bueno del hombre principal del MOSSAD en el país, Baruch Ivcher (Frecuencia Latina) con la obvísima subordinación del bigotón Lúcar.

NUEVO ROSTRO
Quizás lo más resaltante (del reportaje ultra-editado) ha sido ver la nueva actitud de las huestes guerrilleras, actuando ahora con ROSTRO DESCUBIERTO, así como el notorio deslinde y hasta ruptura con el patronato abimaelista y su secuela del “Acuerdo de Paz”. Surge, entonces, la pregunta elemental: ¿Acaso las huestes guerrilleras comandadas por los hermanos Quispe Palomino pertenecen o derivan de la línea “Proseguir”? De todas formas, aquel pelotón de niños “del partido” mostrado en cámaras (y que, sea dicho de paso, es lo que más ha impactado) arengando: “…por la revolución mundial en función al marxismo, leninismo, maoismo, PRINCIPALMENTE MAOISMO…”, descartando lo que antes se recontra-enfatizaba (“…marxismo, leninismo, maoismo, PENSAMIENTO GONZALO…”) , evidencia que –tal como lo hizo notar el comandante guerrillero Quispe- se trata de una NUEVA ETAPA totalmente desvinculada de la antigua dirigencia en su mayor parte presa o muerta, “por ende”, desmarcándose de toda adjetivización terrorista… cliché que, en la guerra sicosocial, perdió al PC del P, conocido como Sendero Luminoso.

TRIBU ERRANTE Y GUERRERA
Lamentablemente, el comandante Quispe –pese a su apellido kechua- no logra superar el “asiacentrismo maoista” (tan ajeno a los Andes como el eurocentrismo leninista), que lo limita ideológicamente desde el momento en que paralelamente soslaya o ningunea la etnicidad. Vale decir, que si bien es cierto ya no se cojea por un pie, se sigue cojeando por el otro.

Se puede entender que lo que acaece en el VRAE constituye un punto de inflexión en todo aquel proceso de guerra interna de casi un tercio de siglo en el Perú: una guerrilla generacional que asemeja una tribu errante, ideologizada genéticamente y en campaña permanente. Causa, pues, risa la estupidez de la ministra aprista Mercedes Cabanillas sosteniendo que aquellos niños “están secuestrados” (¡por sus padres guerrilleros!). Ni Bush, considerado el presidente más limitado mental de EEEUU, llegó a tanto. También quedó contundentemente claro –y que hemos siempre sostenido en este medio- que la TOTALIDAD DEL “SOFISTICADO” ARMAMENTO DE LA GUERRILLA PROVIENE DE LOS ARREBATADOS EN COMBATE A LAS FFAA Y FFPP CRIOLLAS. No existe, por consiguiente, “ingreso millonario por el narcotrafico” suficiente para modernizar con medios de última generación el arsenal insurgente. No: su “modernidad” proviene, con número de serie y escudo, de los pertrechos adquiridos por el MINDEF y MININ.

FACTOR ETNICO
Hueso durísimo de roer –la guerrilla generacional- para un putrefacto aparato armado de un Estado desprestigiado y traidor (pro-extranjero) según visualiza la mayor parte de la población rural de la zona. Definitivamente, hay guerrilla para otro tercio de siglo, la cual, solo cuando conjugue la etnicidad como “factor principal”, podrá recién multiplicarse y expandirse como reguero de pólvora liberadora por toda la dorsal andina y sus respectivas cejas de selva. Sino, han de mantenerse, durísimos sí, pero también petrificados en el tiempo y espacio.

Estamos seguros que los presos políticos del PC del P, cautivos en las diversas prisiones del país, han de estar debatiendo al respecto.

Asimismo, entendemos que el Departamento Logístico de las FFAA y FFPP dejarán de distribuir los lotes de pasamontañas a sus contingentes destacados en las zonas de emergencia. Ahora se combatirá a rostro descubierto. El tiempo de los “yanahumas” (cabezas negras) ya pasó.